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La Fotomaratón 2020 de la Fundación Mira al Centro: “Maravillosa, maravillosa”

 Contra viento, marea y covid, ayer se premiaron los mejores trabajos fotográficos de este año

La Fotomaratón 2020 de la Fundación Mira al Centro: “Maravillosa, maravillosa”

Por Carlos A. Sourdis Pinedo


Si existe una evidencia de que la Fotomaratón realizada durante ya 15 versiones anuales por la Fundación Mira al Centro se ha ganado un puesto en el corazón de los habitantes no sólo de Barranquilla sino de otras ciudades de la Región Caribe, dicha evidencia se pudo palpar, vivir y respirar ayer en la Plaza de la Paz.

Este escenario al aire libre fue el escogido por los organizadores del evento con el fin de entregar los premios a los primeros, segundos y terceros lugares, así como las menciones especiales, para los trabajos más destacados que fueron presentados ante el jurado por más de 1.000 fotógrafos aficionados y profesionales el pasado 12 de diciembre de 2020.

La participación y el entusiasmo han sido especialmente emotivos porque a pesar de la preocupación generalizada causada por la pandemia del covid 19, ello no fue obstáculo para que ayer, desde las 7 de la noche, en medio de un ambiente cálido y festivo, pero con todas las medidas de precaución de rigor para contener la propagación del virus, se dieran cita en la Plaza de la Paz los fotógrafos premiados, sus familiares y sus amistades, así como el equipo de empleados y colaboradores de la Fundación.

“Maravillosa, maravillosa”, fueron las dos palabras utilizadas por Roxana Charris —una de las galardonadas—, para resumir no sólo los resultados de su participación en la versión 2020 y la velada de la premiación, sino la iniciativa que hace una década y media dio origen a este espacio en el cual los cultores del arte fotográfico pueden dar rienda suelta a su creatividad, incrementar su formación académica y alimentar su currículo profesional o su renombre como aficionados.

Al mismo tiempo, pueden poner su grano de arena para que la ciudadanía y las autoridades cívicas tomen consciencia sobre la necesidad de volver la mirada hacia el legado histórico y patrimonial del Centro de Barraquilla, de protegerlo, preservarlo y rescatarlo, el cual es uno de los objetivos primordiales de la Fundación Mira al Centro.

ESTRELLA DE LA NOCHE

Y es que Roxana Charris fue una de las estrellas indiscutibles de la noche: en la categoría de ‘Espacio Público’, esta productora de multimedia y fotógrafa barranquillera con títulos de la Escuela Distrital de Artes y del SENA se hizo acreedora al primer puesto (con un premio en metálico de 1.000.000 de pesos), gracias al retrato “de una señora vendedora de piñas mientras ella cuenta los billetes producidos como ganancia por la venta del día”.

Esta joven también obtuvo el segundo puesto en la categoría ‘Situaciones’ (con un premio de 500.000 pesos). Además, ganó el tercer puesto en la categoría ‘Personajes y Oficios’ (con una remuneración de 200.000 pesos). Por si fuera poco, obtuvo una mención especial del jurado, también en la categoría ‘Situaciones’.

¿Cuál ha sido el secreto de su rotundo éxito?

“No tenía nada en mente, la verdad. Simplemente fui a explorar el Centro, me dejé llevar por mi instinto”.  Admite ser la primera sorprendida por los magníficos resultados de su exploración. Y de su instinto.

Es la quinta o sexta vez que participa en la Fotomaratón de la Fundación Mira al Centro y se siente agradecida porque “fue gracias a este evento que hice mis primeros ‘pininos’ en la fotografía, que después se convertiría en parte de mi profesión”.




Otro múltiple ganador fue Deivis Ismael Bonilla, también fotógrafo profesional barranquillero, con 15 años de experiencia y con más de seis participaciones en la Fotomaratón.

Hasta ahora, sólo había obtenido menciones especiales del jurado y siente que el millón y medio de pesos recogido en premios en la noche del 30 de diciembre le caen ‘de perlas’ no sólo porque le permitirán pasar un final y comienzo de años de manera más holgada, sino porque “los efectos de la pandemia se han notado mucho en la reducción de mis contratos, así que cualquier ingreso extra se agradece mucho”.

Bonilla obtuvo por decisión unánime del jurado el primer puesto en la categoría ‘Situaciones’ (1.000.000 de pesos), y el segundo puesto (500.000) en la categoría de ‘Personajes y Oficios’. 

Se siente especialmente afortunado por la primera, no tanto porque implique más dinero sino porque considera que fue una fotografía de oportunidad que exigió destreza, agilidad y algo de buena suerte para lograrla: la captura de un delincuente sorprendido por un agente de la Policía Nacional mientras cometía un robo en el sector de Barranquillita.





La segunda es la foto de un trabajador de la soldadura dedicado a su oficio mientras trabaja en la fabricación de una reja. Considera que la iluminación, el encuadre y el original ángulo de este trabajo fotográfico influyeron en la decisión del jurado de otorgarle este otro galardón. Además, obtuvo una mención especial en la categoría de ‘Situaciones’, que se suma a las ya obtenidas en años anteriores. “Creo que he acumulado unas diez”.




“¡EPA, ÉSTE ES EL MAN”

Lograr una fotografía ganadora muchas veces es sólo cuestión de originalidad. Así lo piensa Reinaldo González, ingeniero electrónico de la Universidad Nacional de San Martín, en Argentina, y residente en Malambo. Recuerda que el día final de la Fotomaratón (hay que recordar que debido a la intención de evitar conglomeraciones inconvenientes debido al peligro de contagio del covid en 2020 se dio un plazo de 10 días a los concursantes para que hicieran sus fotografías por el Centro), varios de los concursantes con quien se hallaba escogieron como sujeto para fotografiar a un hombre peinándose.

“Yo pensé: ‘¡Epa, éste es el man!’, pero vi que todos estaban haciéndole fotografías al mismo señor, así que yo decidí simplemente buscar un ángulo diferente, y aquí está el resultado”, dice mientras muestra orgullosamente el certificado recién obtenido que le acredita como ganador del primer puesto en la categoría ‘Personajes y Oficios’ (1.000.000 de pesos).




Con este dinero piensa comprarse un nuevo flash que le estaba haciendo falta, pero también le prometió al sujeto fotografiado que, en caso de ganar algún premio, compartiría parte del dinero con él. “Y voy a cumplir mi promesa”, asegura.

Asegura que no pensó para nada en el temor del contagio que tanto asusta a la gente en el mundo entero por estos días, aunque sí iba un tanto preocupado por el riesgo que implica andar por el Centro de Barranquilla con un equipo fotográfico valioso como el que él utiliza. “Sin embargo, cuando uno se absorbe por la fotografía, pronto se olvida de todo y se concentra nada más en lo que tiene frente al lente”.

Es su primera participación en una Fotomaratón, pero no ve la hora de que se abran las inscripciones para la de 2021: “ahí voy a estar de primero con toda seguridad”.



Alex Ditta, publicista con énfasis en el campo audiovisual y la fotografía, tampoco cabía ayer en sí mismo de orgullo al ganar el primer puesto en la categoría ‘Secuencia’, la cual exige que el concursante presente tres fotografías que relaten una ‘mini- historia’ en tres actos. En su caso, se trata de dos primeros planos en los cuales se ve a un vendedor del mercado del pescado en el momento de extraer su mercancía de un tanque de agua y luego, en el segundo primer plano, al mismo vendedor mientras tasajea al pescado y lo eviscera o le retira sus entrañas. 






Considera que fue arriesgado hacer una secuencia en la cual los dos primeros planos se ven rematados con un plano abierto en la tercera fotografía, mientras el comerciante vende su producto a un cliente. Pero le dio buenos resultados. 

Estima que este premio, obtenido durante su primera participación en una Fotomaratón, es un punto a favor en su carrera profesional, pues durante los últimos ocho años ha estado trabajando en Bogotá y ahora que ha decidido volver a Barranquilla, su ciudad natal, el galardón otorgado por la Fundación Mira al Centro le sirve en cierta manera como “carta de presentación” para demostrar la calidad de su trabajo y abrirse paso en esta ciudad en la actividad que más ama y de la cual obtiene su sustento: la fotografía.

“Estoy muy agradecido con la Fundación mira al Centro por la iniciativa y por el espacio abierto a la ciudadanía, tanto a profesionales como a aficionados, para desarrollar su creatividad y poner de relieve la importancia que tiene el arte fotográfico”. La emoción hace temblar su voz.



UN LUGAR EN EL CORAZÓN

En total, fueron más de 12 millones de pesos otorgados en premios a los ganadores de los primeros, segundos y terceros puestos en las 7 categorías que se admitieron para la Fotomaratón 2020: ‘Arquitectura y patrimonio’, ‘Personajes y oficios’, ‘Cuerpos de agua y medio ambiente’, ‘El Centro en tiempos de Covid’, ‘Situaciones’, ‘Espacio público’ y ‘Secuencia’.

El gestor y artífice de la Fotomaratón y director de la Fundación Mira al Centro, Manuel Alzamora, también demostró su emoción y satisfacción por haber podido sacar adelante esta 15° versión del evento a pesar de las dificultades planteadas por la situación de crisis global causada por el coronavirus. 

“Esto es una demostración de que hemos logrado inscribir esta actividad en el corazón de los habitantes de la ciudad y ahí están los resultados: una auténtica demostración de participación ciudadana. La gente se cuidó, la gente vino al Centro, hizo sus fotografías, y estamos muy contentos con los resultados: unas fotos preciosas”.









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